Lechuga, Práctica de Cultivo

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Los
períodos desde siembra hasta cosecha toman 70 a 80 días en las siembras de
mediados de verano, hasta 130 días en las siembras tardías de otoño. En los
desiertos del sur, la lechuga de hoja es sembrada desde mediados de Septiembre
hasta mediados de Noviembre para poder cosechar desde comienzos de Diciembre
hasta Enero y Febrero. 

En las áreas productoras de lechuga de la costa central,
donde las temperaturas son bastantes uniformes a lo largo del año, la lechuga
es sembrada desde fines de Diciembre hasta mediados de Agosto de modo de
cosechar desde inicios de Abril hasta Noviembre. Las siembras en la costa
sureña son realizadas desde Noviembre hasta Agosto para cosechar entre Abril y
Diciembre. En el Valle Central, la lechuga de hoja es sembrada a partir de
inicios de Agosto hasta inicios de Septiembre para poder cosechar desde fines
de Octubre hasta mediados de Noviembre. Las siembras de primavera se efectúan
desde inicios de Noviembre hasta fines de Diciembre para cosechar en Abril.

varían
desde 37° hasta 53°F (3° a 12°C). En la parte superior del rango de temperatura, la lechuga
puede florecer, originando cabezas amargas, sueltas, y vellosas (plumosas),
además de ocurrencia de quemadura en la punta de las hojas. A temperaturas
cercanas al punto de congelamiento (heladas), las plantas jóvenes no son
dañadas pero el crecimiento es lento. Las heladas pueden dañar las hojas más
externas de la lechuga madura, lo que puede generar pudriciones en el manejo y
almacenamiento.

VARIEDADES Y TÉCNICAS DE SIEMBRA

Las
variedades de lechuga de hoja verde estándares en California son Royal Green,
Genecorp Green, Waldman´s Green, Glossy Green, Pybas Green, y Two Star, las
variedades de hoja roja son Prizehead, Deep Red, Big Red, Vulcan, y Western
Red; las variedades de cabeza mantecosa (“butterhead”) son Dark Green, Boston,
Varian, y Encore; las variedades romanas son Paris Island Cos, Pic Bos,
Darkland Cos, Capri, Pybas 714, y Green Towers.

La mayoría
de la lechuga de hoja es sembrada utilizando semilla peletizada (“pellet”) y
sembradoras de precisión. Sólo una muy pequeña fracción de la lechuga es
trasplantada en California. La semilla es sembrada a 2-3 pulgadas (5-7.5 cm) de
distancia sobre la misma hilera en camas de 42 pulgadas (105 cm) de ancho. A
distancia de 2 pulgadas (5 cm), habrán 157,000 semillas por acre (388,000
semillas/ha). El costo de la semilla varía dependiendo de la variedad,
recubrimiento (pellet), espaciamiento, y tratamientos de mejoramiento de la
semilla y “priming” (osmo-acondicionamiento). La semilla sin “priming” y en
condiciones naturales es susceptible a termodormancia cuando las temperaturas
ambientales son superiores a los 90°F (32°C) por un período prolongado de
tiempo. El “priming” permite a la semilla superar la termodormancia y germinar
a temperatura más altas. La termodormancia puede también ser rota al efectuar
el riego inicial tarde al atardecer de modo que la semilla pueda imbibir agua y
germinar durante las horas más frescas de la noche.

SUELOS

La lechuga
se desarrolla mejor en suelos franco limosos y suelos arenosos en los desiertos
del sur del estado. Las texturas de suelo más livianas proveen mejor drenaje
durante clima frío y se calientan más fácilmente. En la costa central y el
Valle Central, la lechuga puede ser cultivada en suelos arcillosos pesados
siempre que tengan buena estructura y adecuado drenaje. La lechuga tiene un
grado de tolerancia a sales moderadamente bajo: el exceso de salinidad provoca
una baja germinación de semillas y cabezas más pequeñas.

IRRIGACIÓN

En los
desiertos del sur, la mayoría de los productores usan aspersores durante los
primeros 5 a 7 días después de la siembra o hasta que las plántulas emerjan. El
campo es luego irrigado por surcos en lo restante de la temporada. En los
desiertos del sur se utilizan típicamente 3 acres-pie (3,700 metros cúbicos) de
agua por acre en el cultivo de la lechuga. La mayoría del agua es aplicada en
los últimos 30 días antes de la cosecha. Hay que tener cuidado en no
sobre-saturar las camas cuando se cultiva lechuga temprano en la temporada ya
que excesos de humedad pueden favorecer el desarrollo de la pudrición de
cabezas. El riego utilizando tuberías con compuertas es también usado para
entregar agua especialmente en períodos cercanos a la cosecha. Este sistema
permite la aplicación uniforme de agua a lo largo de los surcos y permite
también mantener las cabezas secas en las camas, lo que facilita la labor del
equipo de cosecha en suelo seco.

En la costa central, la mayoría de
los campos son pre-irrigados con alrededor de 2 pulgadas (5 cm) de agua de modo
de suavizar el suelo para la preparación de la cama de semillas. Tanto las
lechugas sembradas directamente como aquellas trasplantadas son irrigadas
frecuentemente por medio de aspersión hasta que las plántulas emerjan o se
establezcan (usualmente 6 a 10 días). En la lechuga sembrada directamente, se
requiere de otro riego por aspersión que es aplicado alrededor de 2 a 3 semanas
más tarde con el objetivo de preparar el campo para el raleo (humedad de suelo
adecuada hace el raleo más fácil en poblaciones densamente establecidas).
Después del raleo, cerca de dos tercios de la superficie cultivada es irrigada
por surcos hasta la cosecha usando tuberías con compuertas. Dependiendo del
tipo de suelo y del terreno, algunos campos son irrigados por medio de
aspersores hasta la madurez usando sistemas de aspersión móviles manuales,
móviles lineales, o permanentemente enterrados. En la parte final del verano o
en otoño cuando la enfermedad de la raíz corchosa puede constituir un problema,
el riego por aspersión es a menudo usado ya que los sistemas radiculares de las
plantas están degradados. Las aplicaciones de agua en el cultivo de lechuga en
la costa central son típicamente de 1.0 a 1.5 acres-pie (1,233-1,850 metros
cúbicos) por acre. En la medida que el cultivo se acerca a la madurez, los

excesos de agua y fertilizante causan
cabezas grandes y vellosas que reducen su valor.

Una
pequeña aunque creciente porción de la superficie cultivada de lechuga en la
costa central está siendo irrigada por goteo. Se puede usar riego por goteo
usando cintas enterradas, o bien, superficiales. El agua es aplicada a través
de riego por goteo después de la cultivación de post-raleo. Al usar sistemas de
goteo con cintas enterradas, la cinta es colocada a 7-12 pulgadas (17.5 a 30
cm) de profundidad en el centro de la cama. La mayoría de los productores usan
un sistema múltiple de modo que las líneas puedan ser alimentadas en los dos
extremos del campo. Esto permite un fácil y rápido esparcimiento del agua en el
campo, previniendo de sequías en caso que hayan escapes o rupturas al medio de
una hilera. Se utilizan cultivaciones del estilo Arizona/Sundance y equipo de
renovación de campo al usar sistemas de riego por goteo enterrados. Los altos
contenidos de hierro del agua de algunas áreas de la costa central crean graves
problemas de obturación de líneas a los usuarios de riego por goteo
sub-superficial. Algunos otros problemas comunes de las cintas son la
obturación de éstas causadas por otros precipitados, daño por tuzas (ratones
largos), rupturas de cintas, y daño por maquinaria de cultivación y cosecha.
Algunos usuarios que usan micro-irrigación prefieren colocar la cinta de goteo
superficial al medio de la cama justo después de la cultivación de post-raleo.
La cinta puede ser dispuesta en la superficie o enterrada a 2-3 pulgadas (5-7.5
cm) de profundidad. Se usa tubería de fábrica superficial para entregar agua a
la cinta. Las cintas desplegadas superficialmente en el campo son a menudo
enrolladas (y retiradas) justo antes de la cosecha, mientras que las cintas
ligeramente enterradas son enrolladas después que la cosecha se ha completado.

FERTILIZACIÓN

En los
desiertos del sur se usan 500 libras por acre (560 kg/ha) del fertilizante
11-52-0 que se aplica usualmente al voleo previo a la confección de las camas.
El nitrógeno (N) es aplicado en cobertera lateral a las camas justo después del
raleo y durante el desarrollo más tardío. La lechuga de temporada más cálida y
más temprana requiere de menos N que aquella cultivada en Enero o Febrero.
Alrededor de 150 libras (168 kg/ha) de N por acre son utilizados en los
cultivos de temporada temprana, mientras que en épocas de clima frío se aplican
200 a 250 libras (224-280 kg/ha) de N por acre.

En la
costa central, el programa de fertilización empieza con aplicaciones de 50 a 70
galones por acre (468-655 l/ha) del producto 6-16-6, 3-10-10, o 9-9-9 en la
cama al momento de su confección. Una práctica alternativa es aplicar alrededor
de 300 libras por acre (336 kg/ha) del producto 6-20-20 en la cama al momento
en que ésta se está haciendo. Se realizan usualmente dos a cuatro abonados
laterales en cobertera que son ejecutados al momento y después del raleo. Al
raleo, se aplican 300 libras por acre (336 kg/ha) de 15-8-4 que se distribuyen
en cobertera laterales a las camas , o 35 a 40 galones por acre (327-374 l/ha)
de UAN-32 (nitrato de amonio-urea, 32-0-0) o 500 libras por acre (560 kg/ha) de
16-20-0 que es distribuido en cobertera lateralmente a las camas. Dos o tres
semanas más tarde, 35 galones por acre (327 l/ha) de UAN-32 o CAN-17 (nitrato
de amonio-calcio, 17-0-0), o 40 a 45 galones por acre (374-421 l/ha) de AN-20
(nitrato de amonio, 20-0-0) es aplicado para terminar el cultivo. Se puede
hacer una aplicación final de 10 a 15 galones por acre (94-140 l/ha) de AN-20
incorporado al agua de riego si es que el productor siente que el cultivo va a
escasear de N previo a la cosecha. Se aplican comúnmente 200 a 220 libras de N
por acre (224-246 kg/ha) a los cultivos tempranos cuando el suelo está frío, y
170 a 180 libras por acre (190-202 kg/ha) de N a los cultivos de verano o
otoño. Cuando la enfermedad de la raíz corchosa está afectando al cultivo, los
productores incrementan las dosis de N para compensar el sistema radicular
superficial y degradado. En algunos suelos, la lechuga responde a las
aplicaciones de zinc.

La lechuga
es muy sensible a las sobre-dosis de fertilizante amoniacal. El daño a la
plántula se expresa por medio de quemadura de raíz, amarillamiento de las
hojas, y plantas muertas. Los daños por aplicaciones de fertilizante tarde en
la temporada se expresan por marchitamiento de las hojas más externas y un
descoloramiento rojizo oxidado en el medio de la raíz de la planta.

El
estiércol y el “compost” son raramente usados en la producción de lechuga en
los desiertos del sur. Sin embargo, alrededor de dos tercios de los productores
del Valle de Salinas aplican al menos una pequeña cantidad de estiércol a sus
lechugas. El estiércol es aplicado frecuentemente en cantidades de 4 tons por
acre (9 t/ha) y es primariamente aplicado para mantener una buena estructura
del suelo. En el Valle de Salinas hay un interés creciente por usar “compost”,
el cual es aplicado en cantidades similares a la del estiércol.

Manejo de malezas. Hay varios
herbicidas que son usados para controlar malezas en lechuga. Algunos herbicidas
tienen mayor actividad en problemas específicos de malezas. Contactar a su
Consultor de Campo de control de malezas para obtener más detalles de este tema
y cuales son los mejores productos a utilizar. Los herbicidas empleados en
lechuga pueden ser aplicados al suelo antes de la confección de las camas (en
pre-siembra), post-siembra, o bien por aire, dependiendo del producto.

Identificación de insectos y manejo. Las plagas de insectos más importantes de la lechuga en California son los
gusanos, áfidos, minadores de hoja, y moscas blancas. Estas plagas causan
problemas de acuerdo a la región geográfica y la época del año. En las áreas
costeras, el minador de hoja del chícharo (Liriomyza huidobrensis) es la
plaga más importante. Este insecto remueve el tejido de la planta y puede
contaminar el cultivo cosechado. Las estrategias de control debieran estar
dirigidas a las larvas, y no a los adultos resistentes a insecticidas, que son
más móviles.

En el sur
de California, la mosca blanca de la hoja plateada (Bemisia argentifolii)
causa un desarrollo más lento del cultivo y la cosecha se atrasa. Aunque esta
plaga puede ser controlada por medio de productos registrados, esta plaga se
puede tornar resistente si es que un químico es usado en forma reiterada.

En todas
las áreas de producción, hay varios gusanos, pulgones verdes del duraznero, y
áfidos de las raíces de la lechuga que siempre constituyen problemas
potenciales en variadas épocas del año y condiciones climáticas. Estos
inconvenientes debieran ser manejados usando productos selectivos para evitar
el surgimiento de otros problemas más severos. Los cultivos debieran ser
rotados para hacer más lenta la resistencia a insecticidas.

Identificación de enfermedades y sus manejos. En los desiertos del sur, las enfermedades más serias que afectan a la
lechuga de hoja son el virus de la vena grande de la lechuga, la pudrición de
cabezas, y la caída de plantas. En las áreas costeras, las plántulas jóvenes de
lechuga son rara vez afectadas seriamente por enfermedades, con la excepción
del mildiú (tizón polvoriento), el cual puede dañar al cultivo durante todos
los estados de desarrollo. El virus del mosaico de la lechuga, la raíz
corchosa, y la mancha de la hoja bacteriana pueden también originar problemas
en las áreas costeras. En el Valle Central, la lechuga puede ser afectada por
el marchitamiento causado por Fusarium y la caída de plantas.

El virus
del mosaico de la lechuga (LMV), la vena grande (LBVa), el amarillamiento del
oeste de la remolacha (BWY), y el mosaico del nabo (TuMV) son enfermedades
causadas por virus que afectan a la lechuga. Con la excepción del LMV, estas
virosis son de moderada consideración y sus respectivas medidas de control son
rara vez requeridas. El LMV puede ser controlado usando semilla libre de
mosaico (libre de virus en 30,000 semillas). Otras medidas de manejo incluyen
el uso de variedades resistentes al LMV, control de los áfidos vectores,
remoción de malezas hospederas, e incorporación del rastrojo de los cultivos
cosechados que pueden hospedar al virus. Un período libre del cultivo de
lechuga (que rompe el ciclo del virus durante invierno) es exigido por decreto
de condado en algunas áreas costeras.

La caída
de plantas de lechuga (Sclerotinia minor y S. sclerotiorum) es
una serie enfermedad de suelo causada por hongo que puede afectar a cultivos
desde el estado de roseta hasta la cosecha. La rotación de cultivos y el uso de
funguicidas después del raleo y antes que las hojas estén demasiado grandes son
medidas que dan protección al cultivo. La caída de plantas causada por S.
sclerotiorum
, enfermedad raramente encontrada en áreas costeras, es común
en los desiertos del sur.

La
pudrición de cabezas (Rhizoctonia solani) puede causar serias pérdidas
en el Valle Central y en las regiones del desierto del sur, y es rara vez
encontrada en otras partes del estado. Esta enfermedad es más predominante en
la lechuga de temporada temprana que madura entre fines de Noviembre hasta
mediados de Enero. Es recomendable el uso de aspersiones de funguicidas para
controlar esta enfermedad.

El mildiú
(Bremia lactucae) es manejado sembrando cultivares resistentes a esta
enfermedad y aplicando funguicidas. Sin embargo, la variabilidad genética de
este patógeno genera algunas razas que no son controladas por los funguicidas
ni por medio de los cultivares resistentes.

La mancha de la hoja bacteriana (Xanthomonas
campestris
pv. vitians), el manchado de barniz (Pseudomonas
cichorii
), la antracnosis (Microdochium panattonianum), y el oídio

(Erysiphe cichoracearum f. sp. lactucae) son enfermedades
foliares que pueden afectar a las lechugas en desarrollo. La humedad y las
condiciones frescas de primavera favorecen el desarrollo de la mancha de la
hoja bacteriana que puede ser sólo parcialmente controlada usando funguicidas
en base a cobre, dado que otras opciones de control no están aún disponibles.
Debido a que la bacteria causante del manchado de barniz se encuentra en agua
de reserva, la no utilización de riego por aspersión elimina usualmente esta
enfermedad. La antracnosis es solamente encontrada en campos donde los restos
de estructuras del hongo están presentes en el suelo durante condiciones de
primavera lluviosas. La aplicación de funguicidas controla este patógeno así
como evitar la siembra de lechugas en campos con historial de esta enfermedad.
El oídio es rara vez un problema en campos comerciales de lechuga y las
opciones de control no son recomendadas.

La raíz
corchosa es causada por la bacteria de suelo Rhizomas suberifaciens. Se
recomienda rotar los cultivos de modo que la lechuga no sea producida
consecutivamente en los mismos campos, y evitar sobre-fertilizar con N. Sin
embargo, en campos infectados los productores pueden agregar fertilizante
suplementario y agua para alcanzar productividades satisfactorias. Además,
algunos cultivares resistentes están ahora disponibles.

La
pudrición por Fusarium (Fusarium sp.) en lechuga es encontrada
solamente en el Valle Central. Las opciones de control son limitadas ya que
esta enfermedad es nueva en lechuga. Los productores debieran tomar precaución
de no mover los suelos infestados a campos limpios.

Otras pestes y desordenes. El daño por
heladas en lechugas maduras se expresa por medio de formación de ampollas, y
peladura de la epidermis seguida por una coloración marrón de los tejidos. El
daño por heladas está normalmente localizado en las hojas envoltorias más
externas. La quemadura de la punta de las hojas (“tipburn”) es un desorden
fisiológico causado por la falta de movilidad del calcio en las cabezas durante
la ocurrencia de clima cálido y condiciones de crecimiento aceleradas. En la
actualidad, no hay medidas de control para la quemadura de la punta de las
hojas.

 COSECHA Y MANEJO

La lechuga
de hoja es empacada en el campo en cajas de cartón. Toda la lechuga de hoja es
cosechada por medio de empaque terrestre, que consiste en cuadrillas de
aproximadamente 20 a 30 personas que son divididas en unidades de tres (tríos).
Los tríos consisten en dos cortadores y un empacador que a menudo rotan el
trabajo, y son normalmente pagados en base al número de cajas empacadas. La
lechuga de hoja es empacada en cajas de cartón que contienen 24 plantas por
unidad y luego es enfriada por vacío previo al almacenamiento en cámara fría.
El enfriamiento por vacío remueve al calor de campo en aproximadamente 15
minutos.

MANEJO DE POST-COSECHA

La lechuga
es altamente perecedera y debiera ser enfriada lo más rápido posible luego de
la cosecha. El enfriamiento por vacío reduce la temperatura del producto a 34°F
(1°C), y debiera ser almacenada justo arriba del punto de congelamiento a 98
por ciento de humedad. La lechuga sin defectos mayores cosechada en la madurez
óptima puede ser conservada por 2 a 3 semanas a 34°F. A 37°F (2°C), la vida
útil es reducida a 1-2 semanas. El punteado con asperezas (“russet spotting”)
es un desorden causado al almacenar lechugas en contenedores o cámaras frías
donde el gas etileno está presente, y este gas es generado por frutos en
maduración o motores de gasolina. El manchado marrón es un desorden de
almacenamiento causado por altos niveles de dióxido de carbono en cámaras
frías.

Mercado

California
produce lechuga de hoja a lo largo de todo el año. La oferta es máxima en Mayo
y Junio, y más baja en Diciembre, Enero y Febrero. El volumen más bajo de
producto de California durante el invierno se explica por los importantes
envíos desde el oeste de Arizona manteniendo la oferta nacional global
aproximadamente estática. La mayoría de la lechuga de hoja producida en
California es embarcada en camiones refrigerados hacia distintos mercados a lo
largo de los Estados Unidos y Canada.